Fiscalidad en la Unión Europea

¿Gasta Europa de una manera adecuada su dinero?

Desde hace unos años conceptos como crisis, austeridad, recortes y desempleo se han instalado en la vida de millones de ciudadanos europeos y han tenido una incidencia decisiva en el empeoramiento de su nivel de vida. La crisis ha golpeado duramente las economías de muchos países de la Unión hasta el punto de ocasionar subidas substanciales en las tasas de desempleo, caídas pronunciadas del PIB y niveles de endeudamiento cercanos al 100% del PIB en algunos casos. De manera adicional, problemas como la presión ocasionada por la inmigración ilegal sobre las fronteras de algunos países europeos constituyen una fuente adicional de incertidumbre sobre el futuro para millones de ciudadanos.

En este informé hemos analizado las líneas generales del presupuesto de la Unión Europea 2015 para verificar si el dinero de los contribuyentes europeos se gasta de la manera más adecuada para resolver los problemas que más preocupan a los ciudadanos de la Unión.

Como punto de partida hemos analizado los resultados del Standard Eurobarometer 83 (primavera de 2015)[A1] para entender cuáles son los problemas que más preocupan a los europeos en este momento. El Eurobarometer es un instrumento de la Comisión Europea para recoger información sobre las preocupaciones de los ciudadanos europeos mediante encuestas. Los resultados pueden ser resumidos de la siguiente forma:

1. Un 38% de europeos declara estar preocupado por la inmigración

2. Un 27% de europeos se muestra preocupado por la situación económica

3. Un 24% de europeos declara estar preocupado por los altos niveles de desempleo

4. Un 23% de europeos se muestra preocupado por el estado de las finanzas públicas de los Estados Miembros de la Unión Europea

5. Un 17% de europeos está preocupado por el terrorismo

Tal y como muestra la información expuesta anteriormente, los ciudadanos europeos están sobre todo preocupados por la inmigración, la situación económica y sus consecuencias (paro, endeudamiento) y los problemas de seguridad (terrorismo).

Como comentado al inicio del presente artículo, hemos realizado el ejercicio de analizar las líneas generales del presupuesto de la Unión Europea para 2015 con el objeto de averiguar si el dinero de los contribuyentes europeos está siendo gastado con el objetivo de resolver los problemas que más les preocupan. Durante dicho proceso nos ha llamado poderosamente la atención el hecho que la dotación para agricultura y desarrollo rural [A2]ascienda a más de 57 mil millones de Euros, lo que equivale a un tercio del presupuesto total de la Unión Europea para el ejercicio. El contraste es evidente con las partidas destinadas a resolver los problemas que realmente preocupan a los europeos según el Eurobarometer, que pueden ser resumidas de la siguiente forma:

1. El programa COSME (dedicado a promover la creación de empresas y a mejorar la competitividad de las PYMES facilitando el acceso a financiación) tiene una dotación de 283 millones de Euros

2. La agencia que se encarga de gestionar la seguridad de las fronteras exteriores de la Unión (FRONTEX) tiene una asignación de 114 millones de Euros (cantidad que ha sido aumentada en 26,5 millones de Euros a causa de la crisis de los refugiados);

3. La iniciativa para reducir el desempleo de los jóvenes europeos cuenta con 1400 millones de Euros;

4. El Fondo Social Europeo (destinado a fortalecer el empleo, mejorar la educación, mejorar las oportunidades para todos y garantizar mejores servicios públicos) está dotado con unos 12.000 millones;

Como se puede comprobar en base a la información expuesta en el párrafo anterior, las dotaciones destinadas a agricultura y desarrollo rural son ostensiblemente superiores a las cantidades dedicadas a resolver las preocupaciones de los europeos. Nosotros entendemos la importancia del sector agrícola para la economía europea y su relevancia estratégica para garantizar la alimentación de los ciudadanos. No obstante, queremos expresar que observamos con gran preocupación que áreas de vital importancia como la lucha contra el desempleo juvenil, la mejora de la competitividad de las PYMES y la protección de las fronteras exteriores de Europa tengan dotaciones totalmente insuficientes para la magnitud de los desafíos a los que nos enfrentamos en estas áreas. Desde nuestro punto de vista, la prioridad del presupuesto debería ser luchar contra las consecuencias de la crisis y favorecer el resurgimiento económico e industrial de Europa, así como luchar contra la inmigración ilegal.

A tenor del análisis realizado, y cuyos resultados hemos expuesto a lo largo de este artículo, nosotros consideramos que algo no funciona en la estructura del presupuesto de la Unión Europea, por lo que es necesario abrir un diálogo a nivel europeo sobre este asunto. Como aportación a este diálogo nosotros vamos a realizar propuestas concretas en artículos sucesivos para que el presupuesto de la Unión sea alineado con las verdaderas preocupaciones y necesidades de sus ciudadanos, y para asegurar que el dinero de los contribuyentes se emplea de la manera más eficiente posible. De manera adicional vamos a tratar la cuestión de si es necesario aumentar los medios propios de la Unión para favorecer la financiación de programas cuya financiación y coordinación sea más rentable a nivel europeo que a nivel nacional (“mejor un programa que 27”). Dado que estamos en un época donde los medios financieros de los Estados Miembros escasean y donde algunos problemas solo pueden ser resueltos de manera conjunta (crisis migratoria), es necesario dejar aparte ciertas actitudes nacionalistas que están obsoletas en la Europa del siglo XXI y favorecer el principio de “más Europa” también en relación a cuestiones presupuestarias.

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