LA IMPORTACIA DE UNAS FUERZAS ARMADAS EUROPEAS.

Raúl Rica Otero

Existen varios hitos en el nacimiento de cualquier estado. En muchos de ellos algún tipo de Fuerzas Armadas se han visto implicadas en un sentido o en otro para construir la nación, como forma de independizarse de una potencia colonialista, como forma de preservar la identidad nacional o como medio de opresión hacia la población a favor de una élite o régimen. Sin duda, las Fuerzas Armadas se mantienen como la primera y la última línea, no solo en el uso de la fuerza si no también en apoyo de ciertos valores para mantener viva y para crear, sobre todo en los comienzos, la idea más básica de una identidad común como grupo. Esta identidad de nación, a su vez, es el sustrato subyacente de las Fuerzas Armadas nacionales, por lo que sus valores y sus características personales están reflejados en sus modos, a la vez que representa el país frente y al lado de otras Fuerzas Armadas extranjeras.

Si pensamos en una Unión Europea como país, estamos preparados para pensar consecuentemente en unas Fuerzas Armadas europeas. No existe estado sin unas adecuadas Fuerzas Armadas detrás de él. Aunque esta idea no es nueva, ninguno de los intentos en esta dirección han sido fructíferos en el sentido deseado. Desde el comienzo, en los años cuarenta, durante el final de la Segunda Guerra Mundial, cualquier intento de crear una iniciativa para unir fuerzas entre las Naciones Europeas ha sido abducido por los Estados Unidos, inclinado a competir con la Unión Soviética a lo largo del territorio Europeo.

Así fue como la OTAN fue creada con dicho propósito. La Organización del Tratado del Atlántico Norte no es la solución en la actualidad sino el problema. Esta institución supranacional evita la creación de cualquier Ejército Europeo porque veintidós estados miembros de la UE pertenecen a esta organización. Con la excusa de duplicaciones no estamos creando nuestro propio ejército para defender nuestros propios intereses. Incluso siendo una Nación Europea, al estilo de EEUU, podríamos continuar con este viejo tratado. En vez de defender nuestros propios intereses, estamos defendiendo los de una organización con un objetivo perdido: la OTAN no tiene enemigo desde hace años, desde que la Unión Soviética colapsó.

No tiene ningún sentido mantener una herramienta con ningún uso en absoluto, incluso si una vez lo tuvo. Existen necesidades actuales para los Europeos mas allá de la OTAN y mas allá de intereses extranjeros que nada tienen que ver con los de la UE. Tales como la seguridad y protección de las fronteras de la UE, acciones en escenarios extranjeros para evitar ataques terroristas en territorio Europeo o la participación en operaciones de mantenimiento de la paz, son solo algunos ejemplos en los cuales un Ejército Europeo podría intervenir para defender nuestros intereses.

Mientras tanto, nuestros compañeros desde el otro lado del océano Atlántico, muy sabiamente por su parte y siempre aliados, tratan de justificar la OTAN a través del “la guerra contra el Terror” o la amenaza nuclear para continuar con su influencia en Europa. No obstante el hecho es que ellos necesitan más la OTAN que nosotros, no para desplegar mejores y más poderosas capacidades bélicas, si no para justificar acciones militares frente a la comunidad Internacional. Por otro lado, el efecto en las Relaciones Internacionales de poseer nosotros mismos unas Fuerzas Armadas propias sería intensivo y extensivo: con un Ejercito capaz de de actuar fuera de nuestras fronteras y en múltiples escenarios, cumpliendo diferentes misiones, como cualquier Fuerza Amada sería capaz de hacerlo. La diplomacia se transforma en algo cualitativamente diferente si hay una amenaza implícita de uso de la fuerza, incluso si solamente existe dentro de la cabeza de nuestro interlocutor. Coacciones tácitas han sido siempre una solución recursiva a lo largo de la Historia.

La Resistencia al cambio de las Fuerzas Armadas es más que legendaria, demostrada en numerosas ocasiones a lo largo de la Historia y podría verse como un escollo insalvable: no obstante un programa flexible de mantenimiento de las tradiciones dentro del ejército de cada país miembro sería implementado sin dejar de lado su idiosincrasia. Un modelo de grupo táctico ad hoc seria completado con personal voluntario de los ejércitos europeos destinados permanentemente en una unidad del Eurofor. Se debería mantener la capacidad operativa de cada ejército miembro, ya que la capacidad del ejército Europeo seria netamente defensiva y no ofensiva. Con ninguna distinción de nacionalidad, los voluntarios integrarían las unidades del Eurofor independientemente de sus respectivos Ejércitos de origen pero conservando su rango y especialidad. Su instrucción estaría dirigida directamente hacia las operaciones al servicio de la Unión Europea y nada más.

Los miembros de la UE son capaces de desplegar aproximadamente 100.000 efectivos en misiones internacionales, sin contar los batallones del Eurocuerpo, los cuales todavía no han sido probados en el campo, mientras que USA podría ser capaz de desplegar más de 400.000 efectivos en el peor de los escenarios. Deberíamos mejorar este aspecto a través de un incremento en el presupuesto de Defensa. Alguien podría responder a esto que los miembros de la UE no estarían de acuerdo en más gasto en este punto: no tanto si estuviésemos hablando de prestar unidades y capacidades, y no de crearlas como un primer paso. Esto mejoraría dramáticamente la operatividad de cada miembro de forma separada y al mismo tiempo favorecería una mayor integración. Otro punto a favor, y más llamativo, resultan las pruebas a favor de un ahorro en términos de presupuesto si un plan en esta línea se desarrollara.

Por supuesto mantenemos que el incipiente Ejercito Europeo no sería usado inmediatamente, no al menos en conflictos abiertos como fuerza de defensa de forma convencional si no, como mensaje a adversarios probables. Podemos observar el ejemplo de nuestro vecino ruso: ¿Se comportarían de la misma manera si fuéramos capaces de desplegar nuestra propia fuerza, una independiente de USA? Por otro lado, nos es familiar que aquellos en contra de la creación de unas Fuerzas Armadas Europeas provenga del otro lado del Océano Atlántico, insistiendo en que no deberíamos quitar recursos de las filas de la OTAN. Otros escogen un camino intermedio y abogan por un comando conjunto, sin la creación de un ejército propio per se. Olvidan que teniendo una cabeza común en Europa tomando las decisiones, ya habría de facto una semilla para un ejército europeo. Un debate diferente sería si este mando conjunto es capaz de tomar decisiones efectivas. Ambos modelos: un mando conjunto o un ejército completo al uso necesitarían una toma de decisiones efectiva. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es el perfecto ejemplo de lo que un órgano decisorio en relación a la seguridad y defensa no debería ser, si se quiere mantener la paz y seguridad en cualquier parte. Por supuesto que a un nivel político debe haber discusión y dialogo pero en ningún caso el derecho de una de las partes a ejercer un veto sobre la decisión de la mayoría, sea por poseer intereses particulares en contra de los otras partes que toman parte en la decisión. En esta mucho más unida Europa, un organismo para decidir en el ámbito de la seguridad y la defensa debería nacer en el parlamento y tomar decisiones estratégicas de calado a través de las votaciones de los representantes parlamentarios.

Reducir los costes en los estados miembros a través de unas Fuerzas Armadas Europeas:

No se nos escapa el detalle que este modelo está bastante lejos con respecto a la tendencia actual en Europa pero, dejando de lado nacionalismos y regionalismos, tal vez más adaptados a otras épocas, esta sea la forma más eficaz y eficiente de afrontar los retos futuros, preservando al mismo tiempo nuestro estilo de vida. Hasta donde podemos llegar a ver, las Fuerzas Armadas han sido, son y serán requeridas en todos los países, tanto si se quiere mantener un rol en el escenario internacional como para preservar el estilo de vida de sus ciudadanos. La creación de esta institución no debería ser un paso a evitar.

Próximos temas relacionados:

-¿Están preparados los Grupos Tácticos ¿Qué más necesitan? -¿Las Fuerzas Armadas Europeas reducirían el presupuesto regional y común para la UE y para sus estados miembros? -¿La creación de unas Fuerzas Armadas Europeas minaría los valores de los respectivos Ejércitos de los países miembros?

REFERENCIAS:

www.eurocorps.org/; es.wikipedia.org/wiki/Eurocuerpo; http://www.eda.europa.eu/; www.debatingeurope.eu/2012/10/30/should-we-have-a-european-army/#.VU80lJMmaSp; http://www.g/policy-area/security-europe/

; http://frontex.europa.eu/about-frontex/origin/ ; www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/en/esdp/91624.pdf





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